Factores ambientales que afectan la energía y concentración
El ambiente doméstico influye significativamente en los niveles de energía a través de múltiples vías: calidad del aire, iluminación natural, temperatura, ruido ambiental y organización espacial. La exposición a luz azul, ventilación inadecuada, y espacios desordenados impactan directamente la calidad del sueño y la capacidad de concentración durante el día. Optimizar estos factores produce mejoras medibles en vitalidad y rendimiento cognitivo.